¿Cómo rentabilizar un piso vacío y qué hacer con él?

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La famosa crisis sigue haciendo mella. Aunque algunos aseguren que eso quedó atrás, muchos otros toman medidas para intentar superarla. Una de ellas es el interés por la vivienda de alquiler, que se ha triplicado con la recesión económica. De hecho, las búsquedas de alquiler en el portal inmobiliario de Fotocasa han pasado de representar el 33% en 2011 al 47% del total de las búsquedas en la actualidad. Tanto es así, que más del 45% de los arrendadores en 2016 lo ha hecho por motivos económicos. Antes estaba de moda comprar, comprar y comprar. Ahora, sin embargo, la opción quizás menos arriesgada es alquilar. Y, en este punto, los propietarios de particulares se preguntan… ¿Qué hago con mi vivienda vacía? ¿Cómo puedo rentabilizarla? Asimismo, si entre nuestros propósitos de año nuevo se encuentra sacar nuestro piso al mercado inmobiliario, conviene tener claro los tipos de arrendamiento que existen y tener muy claro cuál de ellos se adapta mejor a nuestras necesidades.

El alquiler del piso como vivienda habitual es la opción más rentable a largo plazo. Por otro lado, el alquiler de vivienda temporal es una alternativa para el propietario que abandona el inmueble durante un periodo de tiempo concreto. Sin embargo, el alquiler turístico se considera una actividad económica y, por lo tanto, el estado exige darse de alta como autónomo.

En el Colegio de la Propiedad Inmobiliaria de Barcelona, explican la diferencia entre vivienda habitual, temporal y turística. La primera ha sido la fórmula más utilizada en los últimos tiempos para dar una salida al excedente de pisos sin vender, ya que resulta la opción más rentable a largo plazo (con ingresos estables todo el año). Aunque en España haya tradición de tener propiedades, el alquiler forma parte de casi un 30% de las operaciones inmobiliarias.

Por otro lado, el alquiler de vivienda temporal es la menos popular entre los propietarios españoles, ya que está destinada a las viviendas no habituales y supone una alternativa para el propietario que abandona el inmueble durante un período concreto de tiempo. Los propietarios pueden escoger esta opción como un paso previo antes de vender el piso y, mientras se espera al comprador perfecto, se obtienen unos beneficios.

Por último, encontramos la opción del alquiler turístico. Ésta resulta la modalidad más polémica de las tres, pero la que genera, a la vez, más rentabilidad. Su demanda es más variable porque depende de la evolución del turismo. Casi ningún propietario escoge esta opción, debido a que los riesgos con la justicia son más elevados y debes darte de alta como autónomo, ya que estás ejerciendo una actividad económica. Esta fórmula de alquiler es la más se tambalea: en los contratos de alquiler turístico se encuentra la falta de una normativa concreta y de las irregularidades que permite.

En todo caso, en España sólo un 19% de la población vive en régimen de alquiler, porcentaje que aún está lejos de los que se registran en otros países de la Unión Europea, pero que supone un incremento del 4% respecto a hace tres años, cuando un 15% de la población vivía en régimen de arrendamiento.

 

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