Caseros, aquí tenéis algunos trucos para deducir gastos en la Renta

Los arrendatarios que alquilan un inmueble obtienen una serie de ingresos a los que pueden deducir determinados gastos en la declaración de la renta

se alquilaSeis de cada 10 españoles desconocen los beneficios fiscales relacionados con la vivienda, según el portal web El Confidencial. Esta ignorancia provoca que muchos de ellos no se puedan beneficiar al máximo de las desgravaciones en la declaración de la Renta. Por ejemplo, los arrendadores, caseros que obtienen ingresos por el alquiler de una vivienda, son observados con determinación por la Agencia Tributaria, ya que, según el Estado, corren el riesgo de no declarar estos ingresos. Así es que la administración pública ha empezado una caza de brujas por los medios publicitarios, incluido internet, en busca de aquellos propietarios que han anunciado el alquiler.

Unos rendimientos que todo propietario que alquila, ya sea una vivienda, un local o una plaza de parquin, está obligado a declarar, pero que van “más allá de la simple sima de las rentas obtenidas por el arrendamiento”, tal y como aseguran desde la plataforma digital Alquiler Protegido. Esta misma página web sostiene que existen hasta ocho tipos de gastos que un arrendador se puede deducir de los ingresos anuales obtenidos:

  1. Los intereses de los capitales ajenos invertidos en la adquisición o mejora de los bienes o derechos y demás gastos de financiación. O lo que es lo mismo, los intereses producidos por créditos que se abonen por la compra de la vivienda.
  2. Los tributos y recargos no estatales, así como las tasas y recargos estatales: IBI, tasa de basuras, alumbrado…
  3. Las cantidades devengadas por terceros en contraprestación directa o indirecta como consecuencia de servicios personales, tales como administración, vigilancia, portería o similares.
  4. Los ocasionados por la formalización del arrendamiento, subarriendo, cesión o constitución, y los de defensa de carácter jurídico relativos a los bienes, derechos o rendimientos.
  5. Los saldos de dudoso cobro, siempre que esta circunstancia quede suficientemente justificada.
  6. Los gastos de conservación y reparación.
  7. El importe de las primas de contratos de seguro, bien sean de responsabilidad civil, incendio, robo, rotura de cristales u otros de naturaleza análoga, sobre los bienes o derechos productores de los rendimientos.
  8. Las cantidades destinadas a servicios o suministros (luz, agua, gas, teléfono), así como las cantidades destinadas a la amortización del inmueble en las condiciones establecidas reglamentariamente.

Así es que, antes de realizar la declaración de la Renta de 2015, se tendrían que sopesar el abanico de posibilidades que te brinda la oportunidad de ahorrar un poco.

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